El día que nos enteramos que estaba mamá embarazada de mi hermano, fui la niña más feliz sobre toda la faz del planeta; era única hija y me sentía muy sola, me ilusioné desde el primer momento en que supe que venía en camino un bebé, que no sabía si era niño o niña pero de lo único que estaba segura es que traería mucha felicidad a nuestras vidas. Recuerdo que nos dio la noticia antes de ir a una cena del trabajo, mamá hizo una llamada algo misteriosa sólo contestaba con monosílabos y me alarme cuando nos dijo que se había ido a hacer unos análisis, porque ella a era muy sana, cuando de pronto nos da la gran noticia estaba EMBARAZADA.Tanto papá como yo no quisimos ir a la famosa cena, quisimos quedarnos en casa para celebrar que por fín tendríamos a ese bebé tan deseado.
Tan pronto pudimos fuimos a darle la noticia a mi abuelo, él muy aparte de estar sorprendido estaba feliz y por supuesto como en todo apoyándonos y deseándonos lo mejor con la llegada de este nuevo integrante a la familia.
El día que nació fue el día más tierno de toda mi vida, el saber que la personita que estuvo en el vientre de esa mujer tan maravillosa por esos largos nueve meses la iba a conocería por fin, todo lo recuerdo con detalle, llegamos al hospital a las ocho de la mañana muy puntuales por supuesto, mamá entró al hospital y fue internada, todos estábamos en la sala de espera era gracioso ver que llegamos un grupo pequeño de personas y poco a poco fue llegando la familia hasta darnos cuenta que casi toda la sala de espera estaba conformada por todas esas amistades, tíos, las abuelas etc..Estábamos ansiosos por conocerlo y saber cómo estaba, pero no podía entrar a verlo porque era menor de edad y gracias a una enfermera que nos hizo el gran favor de acompañarme y así pude entrar a conocerlo, cuando lo vi por primera vez ,tuve una sensación algo extraña jamás había sentido algo así, lo único que sé es que lo ame desde ese instante , se veía tan indefenso y tan tierno a la vez, estaba envuelto en una cobijita y en el moisés; desde ese momento supe que aunque no soy su mamá y tan solo su hermana hoy por hoy daría todo por él y si fuera necesario hasta la vida misma.
Se veía de alguna manera gracioso que una niña con tan solo 10 años estuviera tan ilusionada con la llegada de un bebe pero, pocos sabían la historia que había detrás de eso, a pesar de que era hija única y que tanto mis padres como mis abuelos me daban todo lo que quería no me sentía completa algo le faltaba a mi vida, un hermanito era lo que más deseaba en ese momento, alguien con quien poder compartir mis logros, mis alegrías, mis tristezas, mis decepciones y porque no alguien con quien pelear pues a pesar de la diferencia de edades solemos pelear un poco, la verdad es que fue un bebe tan deseado.
El mundo sin hermanos definitivamente no es el mismo, con hermanos la vida tiene mucho más color, más amor y aunque hay peleas las reconciliaciones refuerzan la unión entre hermanos.
Nunca dejen solos a sus hermanos cuando alguno tiene algún problema , cometió un error o simplemente se siente mal debemos de estar ahí y recordarles que no están solo aunque no se comporten de la mejor manera pero son parte de nuestra familia y es un lazo inseparable.
Qué bueno que tienes hermanos y Dios te regaló esa bendición.
Luz Sampayo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario